Soulmates

Sola. Esa fue la unica palabra que logró penetrar mi caparazón.



miércoles, 29 de septiembre de 2010

4.2 Amistad

A la mañana siguiente me removí inquieta en la cama, asediada por un horrible dolor de cabeza. Sentía como si alguien hiciera presión en mis sienes con los nudillos con el propósito de hacerme sufrir. Clavé mis uñas en el colchón y apreté las sábanas, cerrando los ojos en un ridículo intento de mitigar aquel maldito dolor.

-¿Sucede algo?- preguntó la suave y adormilada voz de Lucas.

El corazón me dio un vuelco cuando lo vi. EL cabello café claro y despeinado le caía tímidamente en el rostro, cubriendo parcialmente aquellos ojos del color del bosque que no había logrado sacarme de la cabeza desde la primera vez que los vi. Aún no podía acostumbrarme a que fuera tan malditamente hermoso, mucho menos en las mañanas cuando adquiría ese aspecto desgarbado junto con aquella sonrisa tonta llena de vida y felicidad.

Vamos, Dest, sabes que todo valió la pena.
Me repetí a mí misma, por aproximadamen millonésima vez en casi tres semanas. Si no hubiera dejado todo a un lado y si hubiera sido una egoísta, probablemente Megan, la vampira que juró matarme, lo hubiera matado a él. Un doloroso nudo se formó en mi garganta ante aquel pensamiento, haciendo que los ojos me ardieran. Debió notar mi cambio de humor, porque me dirigió una sonrisa que me hizo confirmar lo que pensaba.

Todo. Absolutamente todo ha valido la pena. Y de tener qué, volvería a hacerlo otras mil veces sin pensármelo dos veces con tal de tenerlo aquí a mi lado.

No me di cuenta cuando, pero el dolor de cabeza cedió un poco en el momento en el que él tocó mi mano, haciéndolo a un lado y dejando a su paso esa sensación de cosquilleo en todo el cuerpo. Como si cientos de plumas me rozaran la piel. Reí tontamente a causa de ello y me miró extrañado.

-¿Qué haría sin ti?- pregunté, acurrucándome contra su cuerpo.

Me rodeó en un abrazo con dulzura, como quién abraza algo sumamente delicado y teme romperlo con un soplo de su aliento. Sentí su corazón latir bajo su piel y el pulso se me aceleró.

-Probablemente estarías mejor.- dijo finalmente, escondiendo su mirada de la mía.

Lo miré con los ojos abiertos como platos, deseando poder creer que había oído mal o estaba bromeando conmigo. Procesé la información un instante, sin poder retenerla en mi cabeza al cien porciento. Me deshice de su abrazo y me senté en la cama, dándole la espalda y furiosa. Sentía como si los ojos me chispearan y la garganta se me secara.

-Vete al Diablo, Lucas.- atajé molesta. Sintiendo las molestas lágrimas en mis ojos.

-No puedo.- me respondió, con un rastro de burla en su voz.

- ¿Por qué no? –Estaba al borde de las lágrimas.

-Porque mataste a Taylor.- respondió sonriendo, haciendo me que girara para encararlo. Su sonrisa me deslumbró y me sentí tonta.

Genial, Dest. Lo mandas al diablo y sucumbes ante su sonrisa. La historia de mi vida. Me reprendí mentalmente por segunda vez ese día. ¿Qué tan genial era eso?

Igual que la noche anterior, mi estado de ánimo cambió bruscamente, solo que esta vez sentí como si una gran avalancha de tristeza callera sobre mí. El peso de todo lo que me había dolido en los últimos meses cayó sobre mis hombros con tal intensidad que sentí como si realmente algo me estuviera aplastando. Las lágrimas comenzaron a salir por las comisuras de mis ojos, como dos llaves de agua rota. Lucas se apresuró a abrazarme con firmeza, protegiéndome de algo que ninguno de los dos lograba entender.

-Oh no, Dest. Ángel, juro que no era mi intención…- suspiró y se quitó el cabello de la cara.- Dest, juro que… ¡AHH! Siempre arruino todo.

-No es eso…

-¿Entonces a quién tengo que golpear?- preguntó.

Abrí los ojos de golpe y lo mire un instante con extrañeza. Era como si mi día lluvioso se hubiera arreglado con solo verlo a los ojos.

-A nadie. Es solo que estoy harta de todo. De mentir, de fingir, de escondernos.- tomé aire, evitando las malditas lágrimas que se arremolinaban en mis ojos.- No quiero ser esto.

-Dest, ya te lo dije. No sé cómo ni cuándo, pero te juro que encontraremos la forma de revertirlo, cueste lo que cueste, aunque me cueste la vida.

Tragué saliva y por primera vez desde que lo conocí, sus palabras me dieron más miedo del que jamás había sentido.




-Hola, cariño.- dijo mi mamá desde la puerta, dos días después.

Se me escapó un gruñido que traicionó mi compromiso con Ev de no ser maleducada con mis padres. Entorné los ojos, fastidiada por el simple hecho de tener que ver a esa mujer, pero a ella pareció no importarle y avanzó hacia mí. Mi papá también sonrió y abrió los brazos esperando un abrazo que nunca iba a llegar. Torció la boca en señal de disgusto y habló.

-Destiny, ¿no vendrás a recibir a tus padres?- preguntó.

Hipócrita… pensé.

Giré mi cabeza y paseé mi mirada por toda la habitación, tratando de hacerlos enojar actuando como si no los viera. – Nop. No los he visto.

Damen colocó su mano sobre mi hombro y me dio un ligero apretón para que me relajara un poco. Bufé. ¿Cómo podía pedirme que los tratara bien? Era como pedirle a alguien sediento de venganza que se contuviera cuando tenía la oportunidad frente a él. Todos esos años de rencor estaban saliendo a la luz, y odiaba que ellos ni siquiera se inmutaran.

-Cariño, no seas tan dura con nosotros…- pidió mi mamá. Casi parecía que su voz era así de tranquila siempre.- ¿Alguno nuevo en el último mes?

Tensé mi mandíbula y reprimí las lágrimas. La odiaba. La odiaba más que a nada en el mundo. Más que a Megan, la vampira psicótica que juró matarme. Más que a Katherine, mi “hermana” perdida. Más que a nadie. Lo único que quería era restregarle en la cara que eran una vergüenza como padres y que ni siquiera ese título se merecían. Que jamás merecieron que alguien tan genial y maravilloso como Trevor, mi hermano fallecido, los hubiera llamado de esa forma.

Pero en vez de explotar, cerré la boca y me contuve. Decir lo de Trevor era un golpe bajo, incluso para mí, y no creía poder soportarlo de todas formas. Cerré los ojos y me transporté hacia el momento en el que habíamos estado juntos casi un mes atrás. Jamás oirían de mis labios aquello. Jamás sabrían del “Los amo” que les había enviado. Al menos por mi parte no.

-¿Algo nuevo, cariño?- preguntó pacientemente mi mamá de nuevo, aunque podía ver cómo le urgía terminar con esa platica para poder ir a hacer lo que fuera por lo que hubiese venido.

-Si.- respondí con una sonrisa.- Vete al diablo y nunca jamás vuelvas a mi vida. Porque sinceramente, ¡TE ODIO!

No le di tiempo de responder, porque me eché a correr fuera de la casa. Mis pies descalzos golpeaban el suelo y provocaban ruidos sordos contra la nieve de afuera. Corrí hasta que el pecho me ardió y no soporté más el dolor de las piernas. Corrí hasta que sentí que no lloraría, hasta que el dolor dentro de mí parecía haber sido anestesiado.

Las plantas de los pies me ardían bajo las cortadas. Había un rastro de mi sangre en la nieve, arruinando su blanca perfección. Me senté bajo mi árbol favorito, un gran roble lejos de la casa, donde solía jugar de niña. Abracé mis rodillas y me mecí de enfrente hacia atrás, tratando de olvidar todo, convenciéndome que en un par de años me podría largar de esta casa de una vez por todas y de una vez estar con…

Wow. Jamás pensé que imaginar mi futuro dolería tanto. Mi mente solo llegaba a la conclusión de que jamás revertiríamos lo que hice y me quedaría humana para siempre, cada día envejeciendo más y más hasta morir y que no quedara nada de mí. Mi garganta se cerró y tuve que carraspear un poco. ¿Qué pasaría dentro de unos años cuando Lucas se viera mucho más joven que yo? ¿Dejaría de quererme? ¿Y Ev y Damen? ¿También Bel y Dean? ¿Camilla, que se había mudado a Canadá junto a Shane hacia una semana, también se olvidaría de mí?

Dejé mi mente torturarse con esos pensamientos un buen rato. Levanté la cabeza solo para ver mi aliento flotando sobre por el frío, cuando sentí que algo me cubrió los hombros.

-Vaya. Sabía que te encontraría aquí.

Damen se sentó junto a mí, estirando las piernas y colocando sus manos detrás de su cabeza para recargar su cuerpo en el tronco del roble. Al principio, eso fue lo único que dijo y se quedó en completo silencio.

-A veces puedes ser muy dura, pequeña.- dijo sonriendo.

-No te pedí tu opinión.- Espeté. Me revolvió el cabello y acomodó la manta de forma que nos cubriera a ambos.

El viento rugió con fiereza, como si de alguna manera nuestra presencia le incomodara y con eso deseara que volviéramos a dentro. Me pasó un brazo por los hombros y me pegó contra sí, simplemente por gusto.

-¿Te sucede algo? Te he notado muy rara últimamente.- apuntó. Me encogí de hombros, esperando que de una vez por todas me descubriera y pasara lo que fuera que tuviese que pasar.
-Solamente… yo. No me he sentido bien.

Y no pude contenerlo más. Las lágrimas salieron a borbotones por mis ojos, nublando mi vista. El me abrazó sin decir nada, simplemente me dio a entender que estaba ahí para mí.

-¿Hay algo que pueda hacer por ti?

-Solo que date conmigo y dime que tú si me quieres.- lloré. Emitió un sonido como de ternura y me abrazó con más firmeza.

No podía creer lo débil y patética que estaba resultando ser. Ese sentimiento de soledad acaparaba todas y cada una de las células de mi cuerpo, tragándose todo los otros sentimientos que buscaban abrirse paso a través de mi.

-Te amo, Dest. Eres, junto a Ev, la persona más importante en mi vida, pequeña. ¿Cómo podría no quererte?- me consoló.

Aquellas simples palabras me dieron a entender que una amistad así no tenía precio. Un amigo era lo más valioso que una persona podía tener y algo que uno jamás debe subestimar. Era saber que siempre habría alguien a mi lado que me querría y apoyaría incondicionalmente siempre, todos y cada uno de los días de mi vida pasara lo que pasara.

-Destiny, sabes que puedes contar conmigo siempre. No importa que tan malo o grande sea, te juro que siempre voy a intentar encontrar la manera de ayudarte. Nada me hará dudar de tu palabra, hermanita.

-¿Lo juras?- pregunté con un hilo de voz.

Asintió, diciéndome que sí. Bueno, ahora era mi oportunidad de quitarme ese peso de encima.

-Necesito contarte algo…- murmuré solo para nosotros, aunque estuviéramos solos.

-Hola, hermanita. Damen.

Damen se tensó al instante y yo sentí como mis manos se convertían en puños.

Katherine.




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Sin excusas :$
Mi suministro se termino 8-)


No, la vdd es qe anduve un poco desanimada por algo qe me dijeron mis papas sobre esto de escribbir, qe no podia hacerlo y blablabla, pero como me dijo un amigo: "La vida no cuenta por las cosas que puedes hacer y las qe no. Cuenta por las cosas que haces para intentarlo*.*" && Ya volvi!
Aww.. saben? odio dar premios xqe odio tener qe elegir xD pero buehh, aqi estaa :D






Mil Gracias a Vaal♥ && Hil♥ && Ivonne♥



Qito las preguntas x qe no creo qe realmente les interesen jejem*


Entrego el premio a: [no sé si habia numero especifico] xD




1. Mary && Loree♥
2. Vaal ♥
3. Hil♥

4. Susej♥
5. Giselle♥
6. Clau (ChicaCorderitta*.*)♥
7. Silvitax♥
8. Diana♥
9. Natta♥
10. Rose.Twi♥
11. Aranza♥
12.Mariana♥
13. Maddy♥
14. Ivonne♥

15. Laura♥
16. Ketty♥

17. Day♥
18. Todas mis lectoras♥.♥ [tmbn a las qe no tienen blogg :3]

[no esta en orden xD]

Cuidensee ;; Comenteen ;) ;;
ilyy♥

pd. por qe todos los Lucas' son sexies?? o.O XD

miércoles, 22 de septiembre de 2010

3.2 Plan de Escape

Lucas Pov:

Escuché como Dest iba hacia la cocina seguida por Ever. Damen se quedó en aquella habitación conmigo y se instaló un silencio incomodo. A él no le agradaba que yo me quedara, pero no tenía opción. Ya ninguno de los dos la tenía, él porque no quería ser infeliz a Destiny ni a Ever que se pondría triste al ver que Dest se sentía sola por mi ausencia. Y yo porque estaba inconfundiblemente enamorado de ella, y separarme era no como un ataque cardiaco sino peor, como un estado de coma hasta volver a estar a su lado. Aunque ahora un sentimiento acompañaba al amor y era la culpa, yo había permitido que ella me legara sus poderes. Yo había permitido que se abriera ese portal y le estaba ocasionando a ella numerosos problemas. Más de los que ella le daba importancia en realidad. Si se enteraban nos matarían a ambos y sería solo por culpa mía.

Damen comenzó a cabecear, impaciente por irse a dormir con Ever. Podíamos escuchar la conversación, le presté mucha atención, por si tomaba un camino peliagudo y tenia que interceder para evitar que Destiny tuviera que mentir. Sabia cuanto le dolía aquello, pero era la única forma, por el momento de mantenernos a salvo. Ella rompió las reglas y yo se lo permití.

-¿Y que hay de diferente en mi? ¿Qué cambió, Ev? -Preguntó Destiny intentando no tener un tono alarmado. Pero a mi no me podía ocultar nada. Percibí su miedo en toda su intensidad.

-Te siento como…. No, olvídalo es imposible.- murmuró, como si no lograra dar crédito a lo que pensaba.- Solo una persona lo ha logrado…-respondió Ever y aquello me dio curiosidad. ¿Acaso todavía recordaba aquello?

-¿Qué cosa? ¿De qué hablas?- pregunto Dest, haciendo la pregunta que yo tenía en la mente.

-Te siento como si hubieras vuelto a ser humana.- suspiró ella.

Momento para interceder Lucas.

Caminé hacia la cocina con grandes zancadas para evitar que Destiny respondiera. Su rostro estaba perplejo y descompuesto, pero Ev no la miraba, estaba concentrándose en mí.

-Creo que deberías ir a descansar, Ev- añadí con simpatía- Yo me ocuparé de que Dest se tome sus medicamentos y vuelva a la cama- Ev asintió y comenzó a caminar hacia donde estaba Damen en la otra habitación, para subir juntos. Había intentado desviar la atención de aquel tema, haciendo como si no hubiese escuchado nada. Funcionó por tres segundos más o menos.

-Espera,- se detuvo Ever en la puerta entreabierta- ¿Tú que piensas, Lucas?. ¿Cómo sientes a Destiny?- preguntó curiosa. Damen la abrazó por la espalda, esperando también una respuesta. Dest se incomodó a mi lado, pero yo estaba preparado para mentir.

-Igual, como siempre. Como la chica hermosa y poderosa de la que estoy enamorado.

Ambos pusieron los ojos en blanco.

-Me harás vomitar- dijo Damen sonriendo. – Creo que prefiero dormir a seguir empalagándome. - Tomó a Ever en sus brazos y subieron las escaleras. Levanté una ceja de incredulidad y me decía a mi cursi?

Esperamos a escuchar la puerta de arriba cerrarse. Destiny me abrazó por la espalda sollozando en silencio. Mentir la estaba matando. Me giré para abrazarla y la acuné en mis brazos. Acaricié su cabello hasta que se tranquilizó y pude besarla. Aquello pareció reconfortarla por completo. Aún abrazada a mí le limpié las lágrimas mientras me sonreía tímidamente.

-Lo siento. Es que detesto tener que mentirles y sentir que pueden descubrirme en cualquier momento. ¿Qué pasara conmigo si se enteran?- preguntó sin mirarme a los ojos.

-No pasará nada contigo. – Levanté su barbilla hasta que me miró a los ojos- Yo voy a protegerte y a cuidarte. Así tengamos que escaparnos para mantenerte a salvo del consejo- asintió distraída.

-¿Escaparnos?- así que en eso pensaba. Esta vez me tocó asentir a mí.

-No estarás segura si comienzan a percibir el cambio en tu aroma o energía. Deberíamos no se irnos a algún lugar soleado donde podamos escondernos y tú recuperarte de tu neumonía de una vez por todas. Hasta que sepamos como hacer para que yo te devuelva tus poderes… - Dest asentía como autómata.

-¿Y que pasaría si…- bajo la mirada y se sonrojó- si nunca los recupero?- preguntó con un susurro, el miedo palpable en su voz.

Tomé su rostro entre mis manos obligándola a mirarme- Eso no va a pasar. Debe haber una forma…- Yo no estaba seguro tampoco, pero tenía que convencerla. Destiny cerró los ojos como si estuviera sufriendo una pena horrible y colocó su mano encima de la mía, habló tan bajo que tuve que acercarme un poco. Me senté en la silla que había junto a mí, pero ella se quedó de pie.

- ¿Seguirás queriéndome si continuó siendo humana?

-Basta, Destiny Boudelair- puse un dedo sobre sus labios haciéndola callar. La tome por la espalda y la senté sobre mi. Quedando cara a cara. Abrió los ojos entre apenada, triste y curiosa. Esa combinación de emociones me hizo reír. Ella me miró molesta, con intención de apartarse, pero con los poderes de ambos de mi lado su fuerza no se equiparaba con la mía.

-¿Ahora te burlas de mi?- preguntó con un matiz de furia en la voz

Volví a tomar su rostro entre mis manos sintiendo su respiración en mi cuello, muy cerca de mí. La mire a los ojos lo más profundamente que pude intentando transmitirle todo lo que podía llegar a sentir junto a ella y todo lo que dejaba de sentir también. Los inmortales destinados suelen hablarse de esa forma, con la vista. Yo sabía que ella en este momento era humana, pero algo percibió porque se inquietó e intentó apartar su mirada mientras sus mejillas se teñían de un color rosa. Sonreí, estaba funcionando.

Volví a obligarla a mirarme, esta vez con más intensidad. Ella no apartó la mirada, pero sus mejillas ardían aún más bajo mis dedos. Me acerqué poco a poco sin perder de vista sus ojos.

Mis labios tocaron los suyos que estaban impacientes. Fue un beso sabor a miel y café, no recordaba que Dest no se hubiese cepillado los dientes o hubiese comido eso. No me importo, era lo mas dulce que había probado jamás como un elixir de vida o de rejuvenecimiento. Besar a ninguna podía compararse con esto.

Tuve que soltarla cuando comenzó a asfixiarse, tenía sus manos dentro de mi franela acariciando mi espalda. No podíamos dejarnos llevar y menos como estaban las cosas. Eso solo llamaría la atención de Damen y Ever y eso era justamente lo que debíamos evitar. Lo separe suavemente para verla mientras ella intentaba que su corazón latiera con normalidad.

- ¿Te quedó clara la respuesta Dest?- susurré acercándome a su oído. Ella se ruborizó y asintió.- Porque no quiero volver a hablar de esto. Yo cuidaré de ti y te devolveré tus poderes. ¿Está claro?

-Si- y suspiró.

Nos apartamos uno del otro y en ese momento me di cuenta del frío glacial que hacia. No me sorprendió ver a Dest comenzar a temblar. Subimos las escaleras hacia su habitación. Me puse mi chaqueta de cuero para abrigarme. Nos acostamos en la cama de Dest y nos arropamos bien. El reloj marcaba las tres de la mañana.

Me di cuenta lo cansado que estaba y me hubiese dormido al instante si un ligero temblor persistente no me hubiese distraído. Luego note la espalda de Dest pegada a mi cuerpo y reconocí el temblar. Dest estaba helándose o por lo menos su cuerpo porque ella parecía profundamente dormida. Me quité la chaqueta y la envolví con ella, acto seguido la recosté sobre mi pecho y nos acurrucamos allí. Ella no pareció notar nada, ahora ya no temblaba y sonreía. Debía de estar agotada.




Algo brillante penetró mi vista obligándome a despertar. Me pregunté qué rayos pasaba si anoche estaba casi nevando. Abrí un ojo y me fije que el resplandor venía de que la claridad de la nieve reflejaba en el espejo de Dest, uno que colgaba en la pared. Eso fue lo que me despertó. Dest aun seguía en mi pecho profundamente dormida, afuera nevaba copiosamente, pero ambos estábamos envueltos en nuestro propio calor y era reconfortante. Parecía de tarde aunque no estaba seguro. Recordé lo que había soñado.

Estábamos en una playa lejana y vacía, solos Dest y yo. Parecía al norte de California, un pequeño pueblo. Recordé el nombre, era Oakland. Parecía un buen destino y un buen escondite. Solo habría que comprar los pasajes y sacar dólares del banco sin que fuera muy notorio para su familia. Destiny se removió inquieta. Solo tenemos 7 días para escapar antes de que los cambios se hagan más notorios…





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Holaaa!

Para las qe notaron el cambio en la redaccion, es por qe tuve la ayuda de la magnifica y maravillosa Mary Weil!!♥
Mary, ahora si me dejaste sin palabras. Creo qe qede sin autoestimaa D; xD
Jamas habria escrito un Lucas Pov Tan... Lucas :D ((Es mi forma de decir lo A M O ♥;D))
Felicitenla, es estupenda en lo qe hacee n.n
Como vieron, ya qite los numeros a los capps xD eso es xqe se me hace muy enfadoso estar viendo como ponerles o marcar temporadas:$ qe opinan? :S
Bueno, me despido, mañana le toca a Dest contar la historia ;)
Comenteen (: ;;

ilyy♥

viernes, 10 de septiembre de 2010

2.2 Planes

-Seguimos esperando, Dest.- gruñó Damen. Los ojos se le cerraban del sueño y un gran bostezo se le escapó junto a Ev. Ambos cabeceaban, deseando igual o hasta más que yo terminar con eso para poder regresar a dormir.

Apoyé mi codo en la mesa y mi cabeza en mi mano. Cerré los ojos y los abrí de golpe cuando sentí como si cayera. Como no me podía poner cómoda, abracé a Lucas, que estaba sentado junto a mí y recargué mi cabeza en su hombro. Lucas recargó su cabeza sobre la mía y nos acurrucamos como pudimos, sentados.

-Dest, por favor…- suplicó Ev. Hubiera apostado toda mi mesada a que ella no tardaba en arrodillarse.

Bostecé. Parpadeé adormilada y me tallé los ojos en un tonto intento de mantenerme despierta. Me estremecí cuando Lucas pasó su dedo pulgar por mi columna y reí como una tonta, ignorando los gemidos desesperados de mi prima.

-Nada, me pelee en la escuela. Es todo. – mentí. Me preocupaba lo mucho que tenía que mentirles de hacía ya dos semanas hasta ese día. Tragué saliva, deseando con todas mis fuerzas que se lo creyeran y lo dejaran pasar.

-Dest…-suspiró Damen.

-Nada. Andrea me provocó. Debiste haber visto como lo dejé.- sonreí descaradamente. A Ev se le iluminaron los ojos y sonrió cual niña traviesa.

-¡Cuéntame!- chilló, extasiada por el simple hecho de oír algo interesante.

-¡Ever!- la reprendió Dam. Ella frunció el ceño y una pequeña arruga se formó en su frente.

-No fue nada. Lucas, aquí presente,- giré un poco mi cabeza y le pestañeé coquetamente a mí novio.- me detuvo antes de llegar a mayores.

Ambos entrecerraron los ojos y suspiraron, aunque no podía decir si se habían tragado mi mentira. “Gracias”. Pensé, para que Lucas oyera. Asintió y besó mi frente. Le agradecía infinitamente que no mencionara nada a mis primos. Yo estaba consciente de lo mucho que le molestaba mentir sobre algo tan importante, pero decía que por mí, valía la pena.

No sabía cómo había logrado ocultar eso durante dos semanas seguidas. Jamás en mi vida había logrado ocultarle nada tan importante a mi prima por más de tres días y ahora lo había hecho por todo ese tiempo. ¿Qué era peor? ¿El saber que perdí toda mi magia o el que la tuviera Lucas?

Presioné mis labios y me contesté mentalmente que lo de Lucas. No es que tuvieran nada en contra de él, bueno al menos Ev y mi intento de mamá no, pero entre Damen y mi intento de papá era difícil lograr pasar un buen rato a solas con él. A veces solo deseaba que se dieran cuenta de que ya estaba algo mayorcita y podía cuidar de mi misma.

-Wow… Un momento.- balbuceó Damen.- ¿Qué no se supone que tú tienes tu propia casa y un lugar donde dormir?

-Cierra la boca.- espeté molesta.- El duerme aquí si yo digo.

-Perdóname pero no.- respondió tajante, ofendido por mi tono.- En lo que a mí respecta, Robert y Elizabeth, que hasta hoy siguen siendo tus padres, dejaron muy claro que yo y Ev éramos responsables de ti en tu ausencia.

-Pues yo no los veo por ni ninguna parte, como de costumbre. Y tampoco me hablaron sobre eso, como de costumbre. Siempre hice lo que quería y eso no va a cambiar ahora.- gruñí.

La sangre comenzaba a hervir bajo mis venas y sentí como subía lentamente hasta mi cabeza, haciéndome querer arrancarle la cabeza lo antes posible. Lucas colocó su mano sobre mi hombro y sonrió.

-Lo siento. Es que esta niña es demasiado adictiva…- se excusó.

-¡No soy una niña!- grité molesta.

-Pues…- vacilaron los tres al mismo tiempo, dándome a entender

Dejé caer mi mandíbula en señal de ofensa y me di media vuelta cruzada de brazos. No sabía si reírme, ofenderme o que hacer por eso. Lucas me abrazó por la espalda, dándome a entender que pasara lo que pasara, el iba a estar ahí para mí. Recargó su cabeza en mi hombro y besó suavemente mi mejilla.

Me giré entre sus brazos y besé igualmente su mejilla. El sonrió y unió su frente con la mía, pero el encantó desapareció rápidamente, cuando tomó mi rostro entre sus manos y comenzó a mover frenéticamente su cabeza, raspando mi frente con la suya. Forcejeé con sus manos, pero era en vano. No podía alejarme y la fricción hacia que me doliera la cabeza.

-¡Basta!- grité, empujándolo con fuerza hacia atrás. Sentí un gran enojo contra él y contra todos; era como si algo dentro de mí hubiera explotado. Cerré los ojos con fuerza y dejé las lágrimas de rabia correr.

No podía concebir la razón de aquella rabia tan injustificada, lo único que quería era golpear y romper algo hasta que ese sentimiento se extinguiera dentro de mí.

-Dest, cariño, lo siento tanto, no fue mi intención…- susurró Lucas, colocando sus manos sobre mis hombros.

Me sacudí violentamente para alejarlo; en ese momento me daba asco el que me tocara o estuviera cerca de mí. Los temblores comenzaron a envolverme poco a poco mientras lloraba.

-Lucas, creo que deberías quedarte…- ofreció Damen finalmente, preocupado por mi reacción.

Mordí mis labios con fuerza hasta que sentí el sabor a metal y sal de la sangre en mi boca y logré tranquilizarme. Tan pronto como ese enojo me azotó, desapareció. Abrí los ojos y quedé atrapada en las miradas de todos. Todo a mí alrededor dio vueltas y me tambaleé cuando di un paso hacia Lucas. Sentí como si el piso se moviera, por lo que no me sorprendió que las rodillas me fallaran y Damen me atrapara en pleno vuelo.

-¿Estás bien?- preguntó, inspeccionándome con cuidado.

-Debe ser que no tomé ni las vitaminas ni las medicinas.- dije, tratando de convencerme de que solo era eso y el cansancio.- Tengo mucho sueño.

-¿Qué demonios pasa por tu cabeza?- Me cuestionó Ever.- Bien sabes que si no te tomas tus medicamentos, jamás te mejoraras de la neumonía.

Dos meses atrás, antes de ser “atrapada” por Taylor y Megan, había tenido principios de neumonía. No había tenido los cuidados debidos para ello así que aún debía tomar los medicamentos, cosa que me fastidiaba y por eso evitaba hacerlo.

-No seas tan dramática, Ev. Además, si tengo que morir, moriré.- dije, a pesar de las miradas molestas de todos.

-Y tú no seas tan infantil, así que ve y toma las malditas medicinas antes de que yo te haga tomarlas.- gruñó ella.

-Bien.- cedí.

Caminé a la cocina, ignorando las protestas de todos, preguntándome que había sido realmente ese episodio de rabia y que lo había causado. Entré a la cocina y me dirigí a la gaveta donde estaban mis pastillas. Tomé el pequeño botecito con las pastillas y las deposité en la palma de mi mano. Abrí la boca y las engullí rápidamente para no tener que saborearlas ni un instante.

-Hey, ¿enserio te encuentras bien?- preguntó la melodiosa voz de mi prima. Me giré y la encaré. Su rubio cabello caía en cascada hasta tocar tímidamente sus delicados hombros, y sus deslumbrantes ojos grises estaban clavados en mí.- No te ves bien.

-No me siento bien.

-¿Necesitas que vaya y te compre algo o llame al doctor?- suspiró y se quitó el fleco del rostro.- Enserio, mis tíos llegan hasta la próxima semana y no quiero que te vean mal.

-Ni que les importara.- repuse, carraspeando para evitar romper en llanto.

-Aww… Todos te queremos, preciosa.- dijo. Me abrazó y revolvió mi cabello.- Es imposible no hacerlo.- Le devolví el abrazo y nos quedamos así un rato, ella tratando de tranquilizarme y yo fingiendo que le creía.- Mmm… siento algo diferente en ti.

Me paralicé. No podía creer que todos se estuvieran dando cuenta del cambio en mí menos yo y Lucas, a menos de que el también lo hiciera pero evitara decirlo para no preocuparme. Suspiré y me deshice de su abrazo.

-Jake dijo lo mismo.- me quejé, fingiendo que no sabía a qué se refería.- Pero el dijo… olerlo.

-Si esa es la diferencia entre nosotros y los vampiros. Ellos confían mucho en sus instintos; lo que ven, lo que oyen o lo que saborean, nosotros no. – Suspiró y sonrió.- Nosotros nos dejamos llevar por lo que sentimos. Y con eso no me refiero a sentimientos, si no a cambios que es imposible percibir con los cinco sentidos.- me dio un ligero golpe en el brazo y añadió:-los humanos dirían un sexto sentido. Es lo que nos diferencia de ellos.

-¿Y que hay de diferente en mi? ¿Qué cambió, Ev?

-Te siento como…. No, olvídalo es imposible.- murmuró, como si no lograra dar crédito a lo que pensaba.- Solo una persona lo ha logrado…

-¿Qué cosa? ¿De qué hablas?- pregunté sintiéndome nuevamente mareada por sus palabras.

-Te siento como si hubieras vuelto a ser humana.





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Chicas Hermosas!! *.* Lo siento tanto :(
Esta vez nada de excusas. Fue mi culpa xqe no supper organizarme con la escuela D:
Este capp se lo dedico a Hil♥ && a Mary♥ como ya les habia dicho (;
Gracias a la chica de anonimo y a todas las qe me estuvieron presionando :D
Muchas felicidades a Mary, del blog de Diario de Tres Amigas Por ganar el 2do lugar en el concurso de Marri&&Majoo :D
Enserio Chicas, pasense x su blog, esta superarchiultramegarecontra genial xD
Perdon si no esta muy bueno el capp, esqe no se como seguir:(
Ya me organizaree n.n
Cuidensee && comenten :D
ily♥